Barco

Vengo a susurrarte al oído las extrañas combinaciones de viento, allá mar adentro, le dijo con cariño el barco al amarre, mientras el patrón lo abarloaba al muelle, dejando caer previamente las defensas.

El noray lo miraba burlón, mientras alguien azocaba la boza con un as de guía que los mantendría unidos durante el resto de la noche. Escuchó atentamente de brisas, olas y extraños seres, algunos incrustados, sumergidos en el casco. Olvidó su inmovilidad imaginándose rodeado de pequeñas olas que cabrilleaban a su alrededor. Se imaginó rodeado de sargazos a sotavento, hasta que el sonido de la cabuya y especialmente el obenque golpeando sobre la botavara lo inundó todo de música y sueño.

Al amanecer, el noray sintió el alma rota. El abrazo de la boza ya no lo aprisionaba y el velero se había ido.

Atlantique Nord- Yann Tiersenn

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s