Es el frío

Es el frío de la mañana

que ya nos pertenece.

Es la memoria, delatadora

de momentos imposibles.

Es la carne entre las uñas.

El dolor entre los dientes.

El vello abierto y en pie.

La herida que supura.

Es el hueso que se clava

entre tendones.

Es el sabor de la vida

dulce, amargo.

Es la lengua inmóvil,

Es el velo del olvido

La convulsión de la tarde de un domingo

Es el tic-tac continuo del metrónomo

y del paso del tiempo

Es el latido.

El primero. El de nacer.

Y el último. El de morir.

Es el dolor entre los huesos.

Es el frío de la mañana,

que ya nos pertenece.
Melissa Horn-Jag saknar dig mindre och mindre

Anuncios

Apelo

Apelo a la esencia,

a esa pequeña tela que

separa el alma del pulmón.

Al primer aliento que

se nos otorga al nacer.

Apelo al lagrimal, que

se inunda al recordarte.

Apelo a tu voz.

La que me dormía cada noche,

prometiéndome mañanas infinitas,

con zumos de naranja

y besos en la nuca.

Apelo a la memoria

la mía, que

no me deja recordarte (tal como eras)

ni olvidarte (tal como te inventé).

Apelo a la sangre que

bombeó el corazón

ante la primera mirada.

Apelo el pezón de mi madre que

no me amamantó.

Apelo la piel entre las uñas que

quedó en un arañazo.

Apelo a la vida, por la fragilidad

y a la muerte, por su existencia.

Apelo la primera sangre que

brotó de mí al hacerme mujer.

Apelo el primer beso y el primer sexo.

Me apelo a mí misma.

Y dentro de mí.

Porque eso es todo.

Foglie Di Beslan (solo piano)- Giovanni Allevi

En la marea (3)

Clarea el horizonte.

Se van apagando, como las velas,

las luces del fondo.

En mi clavícula

se clava tu ausencia.

Y entre mis rizos

aún siento tu aliento.

El gallo canta. El perro, asustado, gime.

Y un mochuelo sobrevuela la mañana.

En cada beso un olvido.

En cada despertar un recuerdo.

Lo que va y viene como la marea

Que todo lo trae, que todo lo lleva.

Y se dibuja la sombra

de una montaña suave

de unos molinos altivos

y del castaño

a la orilla de este camino

que fuimos haciendo

y dejando atrás.

Deja que (yo también) me vaya

de tus recuerdos.

El pájaro golpea la ventana

y me duermo.

Une maison à la campagne-Calogero Dominique Spagnolo

Inventario de latidos (13)

¿Y si en algún lugar

tus manos pequeñas

recuerdan las mías

mientras acarician otra espalda?

¿Y si al abrir algún libro

con una dedicatoria

tu ojo reconoce mi letra

y se le escapa una lágrima?

¿Y si en el pliegue de alguna sábana

se quedó enganchado un olor

y tu sexo despierta

al recordar el mío?

¿Y si en alguna estación

suena mi voz

anunciando el próximo tren,

y se te pierde un latido?

Little hands- Yasushi Yoshida

En la marea (2)

Miro al cielo

por la ventana diminuta de un cuarto que da al mar.

Amanece y yo espero la tormenta.

Pasa un coche. Pasan dos.

Doy gracias a la vida

porque no me descubriste todos los lugares

todos los momentos

ni todos los besos.

Y me pregunto

qué seré yo en tus recuerdos.

Y en el abismo de la vida

sólo queda mirar al fondo

que la marea baje

que la tormenta llegue

y que la luz

de un sol que se resiste

se lleve las farolas

y las sombras.

Y que la lluvia,

que todo lo puede,

haga desaparecer todos los muertos.

Y que la marea nos deje la orilla

con sabor a sal.

 

To hell with the world- David Ford

Sobre escribir

A veces, las palabras me golpean en la cabeza. Parece que se acumulen en alguna parte del cerebro y si no las dejo salir me martillean por dentro. Es físico. Así lo siento. Entonces se me duermen las manos, perezosas. Y no puedo dormir (si es que estoy durmiendo), o no dejan de venir ideas e imágenes, sobre todo imágenes. Antes de la tecnología guardaba un cuaderno debajo de la cama. En noches como ésta, sólo tenía que encender la luz y buscar un lápiz para escribir las cuatro notas que me permitieran seguir durmiendo. Los ordenadores, los blogs y la conexión a internet me han complicado las noches. Pero aún así, si no escribo lo que me quema en la punta de los dedos, empieza a dar vueltas ahí arriba y no me deja dormir. Son parte de mis insomnios. A veces, sólo algunas veces, puede llegar a ser parte de un sueño. Pero entonces tengo sueños extraños, absurdos, donde mezclo deseos con el pasado.

 

Hay un poema, grande, de Bukoswki, que me va al pelo

Let me be in peace (feat Paul Weller)-Souad Massi

 

En la marea

Ya clarean las hortensias del azul al amarillo

Ya los bordes se marchitan

Y una abeja despistada

busca el camino al pistilo

Y una alondra canta a deshora

Y una luz se enciende en alguna ventana

Ya se confunden los verdes y los azules

en el infinito.

Ya la montaña se adentra en la ría

que se crece hasta más allá de la tierra mojada.

Ya en la marea apareces en mis sueños

en el vaivén de la noche y el día

entre velas.

Ya evoco otra vez tu espalda

tu olor en la mañana

tu sabor después del café.

Como la hortensia que se marchita,

así fue.

Scenic World (version)- Beirut