En la cartografía de tu nombre

En la cartografía de tu nombre, desaparecen palabras.

Las que no dijimos.

Prepárate para el grito, para la rabia, para el consuelo,

para el silencio, para la muerte.

¿Y si al final, las sirenas existiesen?

¿Y si al final, mi nombre resonase en tu pecho

cuando tu corazón bombee el último latido?

¿Y si al final, una sonrisa se apodera de tus labios

al recordarme?

¿Y si al final tus hijos llevan el nombre

de los míos?

En los territorios que

pueblan mi memoria

descubro el surco que

me llevó hasta ti.

A case of you – James Blake

Hoy la lluvia

Hoy la lluvia se llevó los besos de papel,

las palabras  susurrantes y las risas.

Por el sumidero se colaron los mejores momentos.

Dejando paso a otra vida.

Hoy los puentes quedaron todos destruidos.

Una masa de escombros repleta de sonidos y promesas.

El gris de los recuerdos retumba en la cabeza.

¡Como si no tuviera color la memoria!

Unos labios rosados de niña,

una voz amarilla de niño,

unos ojos verdosos de búho.

Cambié todos los nombres de las canciones,

y los caminos recorridos

en la casa del abismo.

Hoy la lluvia, salada e hiriente,

trajo dolores viejos que aún escuecen.

Raein-Ólafur Arnalds

Inventario de latidos (20)

Recogerás entre los escombros

las miradas y los abrazos

que regalamos al olvido.

Y debajo del sofá encontrarás

todos los besos que no nos dimos.

Escribirás de nuevo.

Versos y canciones.

Palabras que alguien inventará para ti.

Del rastro que dejó mi adiós

surgirá un latido.

La sangre nueva

te devolverá tus sueños.

Con las nostalgias

construirás nuevas naves.

Y desearás ser viento

y mar del norte.

Una y otra vez

 

All this love-Peter Gabriel Byrne

 

 

 

 

En cada instante, se nos otorga una vida.

Vivir con lo puesto. Con lo preciso.

El corazón abierto. La camisa manchada

Los ojos cerrados. La boca muda.

Guardar los recuerdos en un gorro de lana.

Perderlo en una montaña lejana.

Tener un perro. Cuidarlo. Quererlo.

Escuchar la música de la rutina,

como si cada nota fuera distinta.

Escribir un mensaje en un papel arrugado,

y olvidarlo sobre una chimenea.

Tararear una canción

inventando la letra

Soñar con tus besos, abrazando una encina.

Bañarte en un río, o con agua de lluvia.

Encontrar el espacio, entre mi vello y el tuyo.

Y sentir el tacto de una caricia.

Perder el sentido, ante el olor de una bebé

y la mirada inquietante, de una niña que despierta.

Beber agua cada mañana. Y un té antes de dormir.

Despertar de una pesadilla, envuelta en sudor

Dormir con una canción.

Tejer una bufanda para tus inviernos.

Y tomar una cerveza, frente al mar.

En cada instante, se nos otorga una vida.

 

 

Six o’clock News-Lampchop